Hoy paso por la plaza, está llena de puestos de navidad, pero aquel día estaba vacía, entonces la cruzamos en diagonal y tu de repente dijiste: Si tuviera oportunidad me acostaría contigo. No conteste en ese momento, pero cuando llegabamos al coche te dije: yo también...
Han pasado más de cuatro años pero siempre que cruzo esa plaza oigo otra vez tus palabras casi susurrandome al oido...
